“Se ha observado, analizado y descrito la tendencia
de todas las burocracias a perder de vista el
objeto original y a centrarse en los medios,
medios que se convierten en fines.”

Zygumt Bauman

La división jerárquica y funcional del trabajo es una de las razones que dieron origen a la burocracia para eficientar toda actividad económica: La prestación de servicios, la industria y el comercio, en los siglos de las maquinas, -XVIII y XIX- con la división del trabajo, permitía que la producción en masa sea más rápida y eficiente, sin embargo, fue perdiendo rumbo y fortificándose el sistema burocrático que hoy conocemos, cita al respecto Z. Bauman: “La mayor parte de las burocracias no se toman en serio la romántica formula que recomienda que todos los burócratas y en especial los que ocupan los puestos más elevados, “empiecen desde abajo”…” (BAUMAN, Zygmunt, “Modernidad y Holocausto” Madrid, 2010) Es evidente que, la burocracia fue perdiendo parte de su finalidad: capacitarse con la experiencia. Burocracia que, no es exclusiva de la administración publica, ni mucho menos es materia únicamente de las instituciones del Estado, ha permeado en toda actividad humana, incluso la propia iniciativa privada.

En la propia administración pública los resultados no son medibles con la satisfacción de los usuarios de los servicios, sino con la estadística mensual, en los tribunales y juzgados se preocupan más por el numero de sentencias que se dictan al mes y los expedientes rezagados, que en la correcta administración de justicia, (VERGARA, Nava Silvino, “La utilidad de la filosofía del derecho en el derecho tributario” Editorial Porrúa, México, 2009) al grado que se cuenta con personal solamente para controlar la estadística de las instancias jurisdiccionales, por su parte, el Poder Legislativo, se mide su trabajo no por el contenido de sus leyes, -legalidad sustantiva, en voz de Luigi Ferrajoli- sino por el número de leyes, y reforma a estas, sin importar si estas se cumplirán o son viables para iniciar su vigencia, las empresas burocratizadas pierden la ubicación de servir al cliente, y por medio de encuestas, padrones, visitas, estudios de mercadotecnia, etc., que no dan satisfacción a sus clientes, pero que justifican que se esta tratando la crisis que esta viviendo la empresa, por su parte, las universidades lo que interesa es la matricula, sin importar el fomento a la investigación y educación, o bien, vigilando las horas completas que deben de instruir los profesores, sin averiguar la calidad de los conocimientos que se transmiten.

El problema es que, también la economía se ha visto afectada considerablemente con esta burocracia empresarial, altos sueldos ejecutivos, y pocos resultados óptimos de éstos. Lo más preocupante es en el campo del derecho, -pues afecta a toda la sociedad- se ha hecho muy poco en el combate a la burocracia de la administración pública y de las instituciones del Estado en general por el contrario, el propio derecho ha forjado mayor burocracia, como es el caso de la creación de los órganos autónomos que se han dedicado a realizar funciones que anteriormente le correspondían a los órganos centralizados, pero su descentralización implica mayores recursos, personal, controles, infraestructura, etc., y los resultados son penosamente burocratizados, cita en su obra el ex ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Juventino Castro y Castro, respecto a la programación del presupuesto del Poder Judicial ante los Diputados de la Comisión de Hacienda, la respuesta de un diputado: “Si necesitan más dinero, pues dicten más sentencias…” (CASTRO, Juventino, “Los Jueces mexicanos y su justicia” Editorial Porrúa, México, 2004) Lo dramático, con la burocracia generalizada, esta nuevamente en Zygmunt Bauman, que en su obra respecto al holocausto, concluye desastrosamente que el “éxito” que tuvo el régimen nazi se debió a la burocracia (BAUMAN, Zygmunt, “Modernidad y Holocausto” Madrid, 2010), citando a Hilberg: “la mayor parte de las personas que participaron (en el genocidio) no dispararon rifles,… casi todos los burócratas redactaron memorándums, elaboraron ante proyectos, hablaron por teléfono, y participaron en conferencias. Destruyeron a muchas gentes sentados en sus escritorios.” Es evidente que, no podemos perder de vista a lo que puede llevar la burocracia, es un mal endémico de la actualidad en todos los ámbitos públicos, privados, pero sobre todo en el Derecho, existe en esta ciencia una tarea colosal que cumplir, pareciera que la respuesta esta en ella.

Silvino Vergara Nava

Silvino Vergara Nava

Doctor en Derecho por la Universidad Panamericana, y la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Litigante en materia fiscal y administrativa. Profesor de Maestría en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y la Escuela Libre de Derecho de Puebla.
Silvino Vergara Nava

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