Durante más de 20 años en mi familia hemos sido 3 hermanos contadores, hoy tenemos también un hermano abogado. Resulta que Rosendo, mi hermano de en medio, hoy se gradúa de su segunda licenciatura y se convierte en un flamante abogado.

Chendo, como le decimos de cariño, siempre ha sido un soñador obstinado, me consta porque como hermano soy testigo de su infancia y juventud. Yo se desde siempre que todo lo que tiene “entre ceja y ceja” se convierte en un motivo de su lucha: estudio, amor, ejercicio, negocio, proyectos. Se toma su tiempo, aunque se desespera, y justo cuando parece que se le ha olvidado o que va a abandonar: llega a la meta. Para decirlo en términos de carrera no es un velocista sino un fondista, se apasiona por las carreras largas y sólo la meta justifica su descanso.

Durante algunos años me creí que era su “hermano mayor” (posición que, por cierto, nunca supe cómo jugar correctamente) hoy simplemente soy su hermano, si bien soy un año mayor (lo que cada vez es menos en proporción a nuestra edad) crecimos juntos como gemelos, haciendo todo lo que el otro hacía, no siempre fui yo el que decidió la actividad, lo culpo y le agradezco su decisión de ir al Tae kwon do, lo sufrí mucho y me sirvió más. Con esta licenciatura rompemos esa “carrera parejera” que en algunas etapas fue complicada de entender y que en los años más recientes se ha convertido en un placentero viaje acompañados.

Somos muy diferentes, por eso nos hemos peleado mucho, nos hemos complementado bien y nos hemos carcajeado a morir. Mil veces dibujamos sueños en las paredes de la casa y nos hemos empujado o jalado para no abandonar ante las dificultades, hemos llorado por tristezas comunes y hemos brindado por los triunfos conseguidos. Hemos vivido juntos. ¿Cómo no voy a alegrarme de este logro en su vida? La verdad es que lo siento como mío porque de alguna forma mis hermanos son parte de mí mismo, ellos son un poco yo y yo soy un poco ellos.

Yo se que todos en la familia están felices, su familia, mi familia y nuestra familia. Ahora Chendo pertenece a una nueva familia, esa tan bonita que ha formado con Sandy y sus hijos, a ellos también los felicito porque no es fácil vivir con un estudiante que además es el papá.

Chendo, disfrútalo mucho y desde estos renglones en este portal, que tú empezaste, te mando un ciber abrazo lleno de amor.

Tu hermano que te quiere y te admira,

Gus

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Lo mío es contar, por eso cuento lo que se cuenta.
Lo que sé: cuenta.
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5 thoughts on “Leyes y sueños”

  1. Un mensaje lleno de amor. Siempre los he admirado mucho, pocas familias como las suya, muchas felicidades a los tres Gustavo, Rosendo y Ruth, les mando un fuerte abrazo y agradezco a Dios la amistad que me brindaron

  2. Gus me sigues sorprendiendo con tus manifestaciones de hombre grande, te admiro. Por favor felicítame a tu gran familia y en especial a Rosendo por otro de sus logros.

  3. Primo que hermosas palabras y en verdad los felicito como familia por q todos ustedes son muy perseverante y un gran ejemplo para todos, les mandó un fuerte abrazo y un reconocimiento a mi querido primo Rosendo

  4. Es un gusto encontrarlos en el ciberespacio. Muchas felicidades a Rosendo por este nuevo logro, sabemos que será un excelente abogado. Nos consta su inteligencia y su dedicación, sin menoscabar los méritos de Gustavo, que habría que escribir una página dedicada a él. Felicidades, Amigos, y que sea un año estupendo.

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