Efemérides

28 de enero de 1986

El transbordador Challenger, a tan solo 73 segundos del despegue, se desintegra casi totalmente en pleno vuelo. El accidente se debió a una falla en una junta tórica u O-ring en el SRB (solid rocket booster, cohete acelerador sólido) derecho. Las juntas tóricas se utilizan para sellar las uniones entre los múltiples segmentos del SRB. La falla se debió a una variedad de factores, incluyendo temperaturas inusualmente bajas antes del despegue, permitiendo que una columna de fuego saliera del SRB afectando el tanque externo de combustible. El daño cerca de la parte inferior del tanque externo dio como resultado la pérdida completa de la cúpula del depósito inferior y una rápida liberación de hidrógeno, creando un empuje de cerca de 2.8 millones de libras y empujando el tanque hacia la estructura que conecta los tanques de hidrógeno líquido y de oxígeno líquido. Esto fue seguido de una quema casi explosiva de la fuga combinada del hidrógeno con el oxígeno. Entonces, el sistema de control de reacción del Challenger se rompió, dando lugar a la quema de sus propulsores hipergólicos. La estructura quedó expuesta a fuerzas aerodinámicas incontroladas, casi desintegrándose en su totalidad. Aunque la cabina emergió casi intacta, ésta impactó finalmente contra el océano, desintegrándose junto con sus 7 ocupantes, cayendo desde una altura de 15,240 metros. Entre los tripulantes se encontraba la maestra Christa McAuliffe, quien sería la primera maestra en el espacio, seleccionada de entre 11,000 participantes.

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