“Derecho de los libros, es cómo
el derecho habla al poder.
El derecho práctico, es cómo
el Poder habla al derecho”.

– Boaventura de Sousa Santos

Sobre esta pregunta, se ha observado la impotencia de los Estados de América Latina como para imponer su propio derecho; por otra parte, se ha puesto el caso de la implementación de las teorías que provienen de los países centrales que se han instalado en México y que hoy han provocado la pérdida de la legitimidad de los propios juzgadores, en particular atendiendo a que los jueces se encuentran obligados a ponderar y no ha interpretar, que no es la escuela de la cual se nos formó en su momento. Es evidente que estas propuestas de importación no pueden resolver los problemas con que nos topamos en estos países, sino que están creadas para resolver otros problemas de realidades que no son las que corresponden a nuestros naciones, simplemente las grandes desigualdades que se observan en el continente no tienen relación con las igualdades que se observan en Europa, por ello es que se requiere de propuestas diversas pero propias que permitan resolver los principales problemas que vivimos, y debido a ello es que se han elaborado varias tesis para la conformación de un pensamiento jurídico propio y que atienda a las necesidades de los países y poblaciones de esta región. Las tres propuestas que mencionaremos son las que corresponden al profesor portugués Boaventura de Sousa Sanos, al juez de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos: Eugenio Raúl Zaffaroni, y al profesor español Manuel Atienza, que cuentan con tres líneas de investigación distintas pero que convergen en la necesidad de crear un pensamiento jurídico propio de la región de América Latina, que atienda los problemas propios de su población.

En el caso del juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Eugenio Raúl Zaffaroni, opina respecto a lo que se requiere para un derecho propio de los países de América Latina: “La más importante tarea que tiene por delante el derecho latinoamericano, es la de asumir la necesidad de reforzar su papel de instrumento de lucha contra el colonialismo, formar juristas populares en esta línea, contribuir a despertar a nuestras poblaciones de la ensoñación televisiva, erigirse en un freno al actual genocidio por goteo, asegurar los derechos elementales de los habitantes, jugarse decididamente por el modelo de sociedad inclusiva y, para todo eso, otorgar prioridad doctrinaria y jurisprudencial al derecho al desarrollo humano, íntimamente conglobado con el derecho a la vida individual y colectiva de la humanidad en el planeta” (Zaffaroni, Eugenio Raúl, “El derecho latinoamericano en la fase superior del colonialismo”, Madres de la Plaza de Mayo, Buenos Aires, 2015).

La postura de Zaffaroni parte de que se requiere primero independizar a los países de Latinoamérica de las economías de los países centrales, pues sostiene que así como se independizaron políticamente de España y Portugal en particular, es necesario que se independicen de los centros económicos actuales, pues la implementación de mucha de la legislación en nuestros Estados imposibilita el desarrollo de la población. Desde luego que esto se encuentra demostrado con la legislación tributaria, en donde, con el afán de permitir la existencia de inversión extranjera en nuestras tierras, muchas veces se permite pasar sobre el costo de las contribuciones, y entonces se logra eximir del pago a las grandes industrias. Desde esa misma perspectiva se observa la legislación ambiental, donde uno de los problemas que tuvo que combatir Bolivia fue con la industria minera, y lo mismo sucede con las reformas laborales, prueba de ello es la última que se llevó a cabo en México, pues versaba sobre la reducción de los derechos laborales. Por ende, es necesario considerar que se requiere de mecanismos que permitan la inversión e innovación nacional, el desarrollo de los propios estados y sus economías locales. Sobre ello, el profesor Zaffaroni propone: “Equilibrar el interés por la preservación del medio ambiente y el derecho al trabajo y al crecimiento económico”, para lo cual se necesita considerar en el sistema jurídico la realidad jurídica propia, en donde se han permitido grandes desigualdades, el desconocimiento de los derechos de las personas, la nula posibilidad de desarrollo, pero sobre todo la existencia, por muchos años, de gobiernos totalitarios.

Silvino Vergara Nava

Silvino Vergara Nava

Doctor en Derecho por la Universidad Panamericana, y la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Litigante en materia fiscal y administrativa. Profesor de Maestría en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y la Escuela Libre de Derecho de Puebla.
Silvino Vergara Nava

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