Rodrigo Rosas Miranda, estudiante del Tecnológico de Monterrey, nos comparte su artículo sobre las sociedades del conocimiento.

El capítulo diez del texto “Hacia las sociedades del conocimiento” establece la diferencia principal entre los asentamientos poblacionales antiguos y actuales en lo que refiere a su desarrollo de conocimiento. Dicho texto puntua que las sociedades antiguas se encontraban basadas en el elitismo y en la segregación, una vida donde el estado económico, así como la raza, marcaban una decisión preestablecida entre tener acceso o no hacia el conocimiento, lo cual hacia que fuera una fuerza divisional dentro de la sociedad. Al igual establece el término de  sociedades del conocimiento a aquellas caracterizadas por compartir los mismos rasgos de intelecto. En estas poblaciones las personas comparten conocimientos sobre tópicos en común o reciben su conocimiento de las misma fuente.

 

Existe un gran cambio en la sociedad de hoy en día gracias a las nuevas tecnologías y redes masivas en las que toda la información y conocimiento abunda. Gracias a una recomendación de la UNESCO, la mayoría de la información en las redes de comunicación es de dominio público, proporcionando de este modo a todas las personas, o al menos las que tienen acceso a dichas redes, goce total del conocimiento colaborativo que existe en las mismas.

 

La colaboración es hoy en día colocando como meta para las sociedades del conocimiento, a presente y futuro. Se considera el conocimiento como el instrumento más decisivo para el desarrollo, por lo que se planea plantear en todos los países, sin importar su nivel propio de desarrollo, una economía basada en el conocimiento, en la cual el capital humano sería la fuente principal de ingresos. Se plantea esta idea como una situación idónea que favorezca el desarrollo humano y/o sostenible para que los países en vías de desarrollo puedan alcanzar a los países que se encuentran más adelantados.Sin embargo los problemas de las sociedades de conocimiento actuales son las dos grandes brechas que se han establecido como fuentes del problema y al mismo tiempo un resultado de dicho problema.

La primera brecha, denominada  de  ámbito tecnológico, consiste en que no todas las personas cuentan con el mismo acceso hacia fuentes de información como es el internet. Esta brecha es “en teoría” la más difícil de contrarrestar, sin embargo se complementa con el estatus de desarrollo en el cual se encuentra el país o región. Bien dice el artículo que si los países en vía de desarrollo usualmente carecen de la más básica infraestructura general en diversos ámbitos (comunicación, transporte, salud, seguridad) ellos mismos no pueden darse el lujo de dejar de invertir en todos los demás aspectos para mejorar el alcance tecnológico que la población tiene. Esta situación es la que hace que la brecha tecnológica sea tan conflictiva de combatir.

La segunda brecha, denominada de ámbito cognitivo, consiste en el desequilibrio de conocimiento mismo que se tiene entre personas con recursos y sin recursos. Debido a la brecha tecnológica y a la segregación que sufren los grupos que no tienen conocimiento, las nuevas generaciones tampoco están preparadas totalmente para poder aprovechar el poco acceso que tienen a las tecnologías. Se tiene noción de que las personas que se encuentran en escalones superiores, socioeconómicamente y geográficamente, son capaces de asimilar la información y el conocimiento de una manera más eficiente en comparación a las personas que están en escalones inferiores.

 

Otro rubro importante en la brecha cognitiva es el nivel de educación. Si se llegara a suponer que todas las personas tienen el mismo acceso al conocimiento colectivo, no todas las personas podrían aprovecharlo de una manera igual. Las personas que tuvieron una escasa o nula educación se encuentran en clara desventaja, y esto puede causar que la difusión generalizada del conocimiento aumente la brecha en lugar de reducirla.

 

Una de las mayores brechas cognitivas se manifiesta al momento de colocar a comparación países de diferentes regiones, como lo suelen ser los pertenecientes al norte y al sur. Como ejemplo de esta brecha es visualizado el acaparamiento de las patentes que tienen los países del norte.  La propiedad intelectual se ve concentrada en el hemisferio norte ya que en los países subdesarrollados del sur no es contado con la suficiente tecnología o recursos como para llevar a cabo investigaciones o proyectos de innovación. Añadiendo, otro punto importante a señalar es la notoria fuga de cerebros que se vive en la mayoría de los países en vías de desarrollo. Lo alarmante de este concepto es que es tanto una causa como una consecuencia de la brecha cognitiva global. Es causa ya que, al presentarse los países en vías de desarrollo sin capital humano calificado, no pueden mejorar la situación económica y social. Lo anterior es consecuencia puesto que al no haber suficiente infraestructura o información disponible las personas destacada preparación buscan  ir a países del norte, los cuales cuentan con las cualidades para poder aprovechar todo su potencial personal, aumentando el apoyo a sus países de origen; incrementado únicamente la brecha.

 

Bibliografía

UNESCO, 2005, Hacia las Sociedades del Conocimientos, Paris Francia, Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.  Capítulo X

Delors J., (Comp) (1996). Los cuatro pilares de la educación. En La educación encierra un tesoro (pp. 89-103). México: UNESCO.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *