Dr. Silvino Vergara Nava

 

“Los electores ya casi siempre eligen

más llevados de la inveterada costumbre

que de la esperanza de que su voto vaya

a producir algún cambio en la situación”.

 

Zygmunt Bauman

 

En estos tiempos muy cercanos a la elección más numerosa que ha tenido México, tanto por todos los cargos públicos que estarán en juego como por el aumento de población que tendrá el derecho de acudir a las urnas, vale la pena hacer las siguientes preguntas tributarias a los precandidatos, en particular a los que aparecen para competir por la presidencia de la república, tanto los que provienen de un partido político como los denominados independientes. En el caso de los primeros, sus campañas están llenas de buenos deseos, de promesas estériles que como no responden las preguntas tributarias, evidentemente serán simples promesas de campaña para promover el voto a su favor. Respecto a los candidatos independientes, desafortunadamente están más preocupados por llegar al número de aprobación para figurar como candidatos que por responder esas preguntas que corresponderán a la visión del Estado mexicano para la siguiente administración federal.

Las preguntas tributarias atienden a las políticas tributarias que se deben implementar o continuar en el siguiente sexenio, es decir, el tratamiento de las contribuciones y su cobro, así como la forma de llevar a cabo los procedimientos para el cumplimiento de las obligaciones fiscales por parte de los contribuyentes. Por ello, es momento de que los medios de comunicación, pero sobre todo la ciudadanía, en las oportunidades que existan, ya sea en las reuniones de campaña electoral o en los medios electrónicos con los que contamos, puedan hacer diversas preguntas tributarias a los hasta hoy precandidatos a la presidencia, como para saber a qué atenernos en la siguiente administración.

Estas preguntas tributarias podrían ser, entre otras, las siguientes: primero, respecto a los impuestos al consumo, en particular el Impuesto al Valor Agregado, habrá que cuestionar a cada uno de estos precandidatos si es que aumentará la tasa del 16%, si regresará la tasa diferencial y, desde luego, menor en la zona fronteriza; si en el caso de los alimentos y medicinas se respetará la política actual de no gravar estos rubros; si pretenden derogar el impuesto a los alimentos no básicos, que ha provocado una mayor recaudación del Estados pero no ha cumplido su cometido, ya que no ha permitido inhibir el consumo de estos alimentos como para proteger el derecho a la salud y a la alimentación sana y suficiente. Respecto a la tasa del Impuesto al Valor Agregado, se puede apreciar que México es de los países de la región que con menor tasa cuentan, desde luego que en este sexenio que está por terminar hubiera sido el acabose pretender aumentar dicho gravamen, sin embargo, habría que ver qué sucede con organismos internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional respecto a las recomendaciones que emiten, como para presionar el aumento de ese gravamen. Hay que tomar en consideración que, por lo general, los impuestos al consumo no afectan las finanzas de las grandes empresas transnacionales, por el contrario, debido a las exportaciones que llevan a cabo, pueden solicitar devolución del Impuesto al Valor Agregado. Pero a los que sí afecta es a la población, pues somos el último consumidor de los productos, por lo que es del patrimonio de cada uno de donde se paga el Impuesto al Valor Agregado, desde luego, repercutiendo en el poder adquisitivo de las personas. Por eso es que se enfatiza en que el Impuesto al Valor Agregado grava la pobreza.

Otro tema álgido para preguntar a los precandidatos a la presidencia en México es respecto al Impuesto sobre la Renta, pues si mundialmente la propuesta es que disminuya la tasa de ese impuesto para las empresas, la invitación global es aumentarlo para las personas físicas, por lo que en México es mayor aún la tasa de este impuesto para las personas físicas que para las personas morales. Entonces, para la próxima administración federal bien vale la pena preguntar si es que se mantendrá la propuesta en cita o si se modificará esta política tributaria. Desde luego, la política tributaria respecto al Impuesto al Valor Agregado y el Impuesto sobre la Renta le beneficia a las grandes empresas, pues es el mejor estímulo para poder asentarse en territorio nacional para llevar a cabo sus operaciones.

Pues bien, esas pueden ser algunas de las preguntas tributarias a los precandidatos a la presidencia en México, que deben ser contestadas antes de las elecciones de este año, aunque es muy poco lo que se puede hacer considerando que hoy, por encima del Estado, se encuentra el poder de las grandes empresas. Como lo sintetiza Zygmunt Bauman: “La posible salvación de la democracia, como medicina preventiva frente al abandono, la alineación, la vulnerabilidad y otros colaterales daños sociales, depende de nuestra capacidad y determinación para mirar, pensar y actuar por encima de los confines de los Estados territoriales” (Bauman, Zygmunt, “Babel. Conversaciones con Ezio Mauro”, Madrid, Trotta, 2017). Solamente falta lo más importante: ¿Quién les hará las preguntas?

 

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