Gustavo Rosas

Mala memoria

Cargar en la memoria los sinsabores, las malas decisiones propias o las de otros, los malos ratos, las pertenencias, los reproches, las culpas, los complejos y otras alimañas de este tipo nos mantiene aferrados al pasado, nos deprime y nos detiene. Si nuestra memoria nos aferra al pasado corremos el mismo riesgo que tiene el conductor cuando maneja observando únicamente al espejo retrovisor. Estoy en contra de enaltecer el pasado, totalmente en desacuerdo de que todo tiempo pasado fue mejor, nada hay más falso que eso.

Nadie puede avanzar mirando hacia atrás. Hemos usado la memoria de una forma que no nos beneficia sino que se nos vuelve un pesado lastre. Es mejor olvidar. Si no cuidamos nuestros pensamientos y dejamos que nos gobiernen acaban aplastándonos.

San Juan de la Cruz dijo que el vaso se llena de la Fuente si está vacío. Debemos dejar que nos invada la Esperanza, que esa sea el agua que nos llene, debemos vivir mirando hacia el futuro, con la confianza de que Dios se ocupa de lo que viene, pero para eso debemos seguir avanzando. Que la memoria solo cargue lo que nos impulsa y nos conviene. Podemos olvidar lo demás.

Ánimo, es tiempo de dar paso a la Esperanza.

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