bloggustavo(Viene de la 1a. parte)

En la elección de una profesión las habilidades y gustos personales son muy importantes (si cada que ves una herida abierta te desmayas mejor no seas médico, ni dentista, ni enfermero), pero debes saber que los gustos cambian, las habilidades se desarrollan (con dedicación) y se pierden (por flojera), las circunstancias siempre cambian (siempre) y cuando piensas que sabes todas las respuestas de pronto alguien cambia todas las preguntas. No se puede ir a la segura.

Todas las decisiones importantes son así en la vida, existe un riesgo, pero se decide mejor cuando sabes a dónde vas, cuando te ayudan y cuando tienes datos correctos.

Muchos creen que una elección correcta, en el tema de los estudios profesionales, es garantía de una vida plena o de fracaso eterno, no hay nada más falso (no es como cuando eliges una esposa pues en esta elección sí se basa gran parte de tu alegría o desventura futuras, ‘by the way’, yo soy feliz).

En el caso de las carreras profesionales yo creo que todos podríamos elegir varias profesiones y acertar, a veces me visualizo como abogado o como ingeniero en sistemas y me parece que estaría bien, ahora me están dando ganas de estudiar para ingeniero industrial y entender más de procesos (¿habrás heredado mi locura?).

Nunca elijas lo fácil, la vida siempre exige esfuerzo a pesar de lo que tu estés dispuesto a dar, se cobra cada flojera con el doble de esfuerzo. Una carrera profesional es una herramienta o un arma, hay quien sabe manejar el serrucho de manera magistral y hay quien se corta los dedos. Se trata de que te vuelvas un experto (súper fregón) en el manejo de esa herramienta, eso sí, con la licenciatura no basta (ni modo).

Quien elige algo “por salir del paso” o para “tener un título” se equivoca. Cuando eliges algo “facilito” o “ir pasando” estás escogiendo joyería de fantasía o un producto falso, vas a terminar gastando más y no ahorrarás nada, en términos de los estudios lo que no estudiaste y lo que no aprendiste lo vas a tener que aprender algún día pero con dolor (como el que traga sin masticar).

Escoger una carrera por el nombre de la carrera es como escoger un dulce por su empaque, muchas veces nos decepciona el contenido aunque parezca que contiene algo apetitoso, vale la pena revisar los ingredientes y si se puede probar (o preguntarle a alguien que lo haya probado, pero que tenga buen gusto).

No tengas miedo en escoger algo igual o algo diferente a los demás, en todas las profesiones existen personas que triunfan y que fracasan, no depende tanto de la profesión como del esfuerzo (mucho trabajo y mucho estudio), la pasión (terquedad insensata) que se le ponga y la resistencia que se tenga (¿notaste que esto lo resalté?).

Cuenta también, por supuesto, la ayuda que se reciba (tanto la que te dan como la que aceptas, ya platicaremos más adelante de esto) y la paciencia. Sobre todo cuenta la persistencia (ya habrás oído mil veces esta palabrita).

Yo solo puedo platicarte sobre mi profesión y mi proceso de elección porque no conozco a fondo más que lo mío, espero que te sirva lo que te voy a contar.

La carrera me la escogió tu abuelo Gus, él no quería que estudiáramos lo mismo que él, siempre nos dijo que la medicina era una profesión muy competida y que el médico no podía delegar el trabajo en nadie más, sus palabras textuales eran que “el médico es un obrero calificado”, siempre quiso que regresáramos al comercio (que para él era lo máximo), a él le parecía que su hermano Miguel era quien tenía la profesión más acorde a los negocios. Eso fue hace casi 28 años… ya llovió (mucho)…

El recuerdo que tengo de mi papá, como Cirujano Oculista, es que era un triunfador, estudioso, trabajaba mucho, tuvo muchos logros, ganaba muy bien y nos daba una muy buena vida, pero siempre se quejaba de lo que hacía, llegó a tener la clientela más grande de Puebla en su especialidad, le dio trabajo a 5 oculistas, pero aún así no quería que estudiáramos lo suyo. Siempre quiso dedicarse a otra cosa y por eso construyó el estacionamiento, asesorado por mi abuelo Miguel que le decía que el estacionamiento era un “negocio de viudas”, es decir, que era dinero fácil, se equivocaba (mi abuelo fue vendedor y sombrerero y no manejó los estacionamientos). También tuvo en sociedad tres ópticas que cerraron más o menos pronto y luego una óptica que todavía tiene, pero siempre trabajó en su profesión.

Mi papá se equivocó en algunas cosas, respecto a la carrera de contador público, y acertó en otras.

Primero te voy a decir aquello en lo que se equivocó (era lógico porque no era contador): no es una carrera fácil en la que se estudia poco (si quieres que te vaya bien y convertirte en un experto), ese es un error que todos cometemos al opinar sobre la profesión de otro, para opinar tendríamos que vivir su día a día y no solo verlo en las reuniones sociales o en el club; se equivocó pensando que es una profesión con menos problemas que la suya, en cualquier profesión tiene mayor éxito quien puede resolver mayores retos y quien no se cansa de enfrentarse a los problemas (los sacones no hacen nada); tampoco es una profesión en la que puedas dejar todo el trabajo y sólo recibir el pago, tienes que estar atento todos los días y los clientes te piden a tí y no sólo a tu equipo de trabajo.

Como te dije también acertó en algo: es la carrera más demandada en los negocios, todas las organizaciones necesitan a un contador (ya te explicaré por qué), se puede delegar el trabajo, o sea que no es necesario que todo lo hagas tú y puedes trabajar en equipo, como el médico cuando opera (pero el director de la orquesta también trabaja aunque no toque el piano, o el violín, o la guitarra, y un inmenso etcétera), el tema es que para dirigir un equipo debes saber de qué hablas.

Ahora te voy a decir cómo me sentí al estudiar esta carrera (te aclaro que no tenía elección definida estaba con la vocación “en blanco”), de la que por cierto no tenía ninguna idea antes de ejercerla, todo fue nuevo para mí, muchas materias me resultaron muy interesantes como el derecho civil, la mercadotecnia, los costos y las finanzas (que luego estudié con mayor nivel en la Maestría). La parte del registro contable (la contabilidad) se me hacía muy enredada al principio y luego descubrí que es muy sencilla y que es más divertida de lo que parece, en la carrera aprendí muy poco o nada de impuestos ni de normas de información financiera (que antes se llamaban Principios de Contabilidad) y más tarde descubrí que son materias apasionantes y muy útiles (a lo largo de los años he estudiado muchos, muchos libros, me certifiqué como contador (¿sabes que me gané un premio nacional?) y hasta estudié una especialidad en contribuciones fiscales (uf, lo que son los años). Realmente no entendí bien los alcances de la profesión sino hasta que empecé a ejercer la carrera.

Nunca platiqué mucho con mi tío Miguel, que era el contador y que se estancó en su desarrollo técnico, no trabajé durante la carrera, solo sabía que el contador llevaba las “cuentas” (lo que eso significara) de una empresa y que calculaba los impuestos, ya ves que tenía una visión muy limitada de todo lo que puede hacer un contador.

La universidad en la que estudié la licenciatura era pequeña y mala, Universidad Cuauhtémoc, y con vida universitaria nula (no había formas de exponer el pensamiento y la crítica, no había intercambios ni muchas actividades extra aulas, eran sólo las clases y ya, muchos profesores iban sólo a cobrar su hora clase y no aportaban, aunque tuve algunos muy buenos maestros para ser honesto). No tuve verdaderos modelos de profesionista entre mis maestros, era más lo que mis compañeros comentaban sobre la vida profesional lo que me daba un (pequeño) panorama.

Para no aburrirte voy un poco a mis conclusiones, si hubiera estudiado cualquier otra carrera me hubiera pasado igual, sólo tenía el modelo profesional de mi papá y no hubiera estado mal estudiar lo mismo que él porque me hubiera evitado algunos años de trancazos, al menos me hubiera dejado un escalón más adelantado, al menos me hubiera guiado mejor, claro que ya me iba a tocar a mí no bajar y subir un poco más (nadie puede trabajar por ti).

Muchos critican que un papá se meta en la decisión de sus hijos, yo creo que cualquiera que te ama y opina quiere tu bien. Yo veo la decisión profesional como una serie de pasos, digamos que para que realmente seas un experto vas a necesitar varias cosas: vas a tener que estudiar muchas cosas, incluso más de una carrera o más de un posgrado, vas a tener que trabajar duro y en equipo, pero sobre todo nunca vas a dejar de estudiar y de aprender, si no como dijo el rey de Holanda hace unos días: “Camarón que se duerme se lo lleva la chingada (sic)”.

Yo te recomiendo la carrera de contador por que:

Es la única que he ejercido.

Tiene un campo de acción muy amplio, no necesariamente tienes que hacer lo mismo que yo. Yo ahora me dedico a los sistemas de información, el día que quieras te enseño cómo organizo mis contabilidades y cómo hago que fluya la información.

Todos los negocios buscan que haya contadores en su equipo, uno o varios.

Puedes trabajar en muchos tipos de negocios, nacionales o internacionales, de servicios o industriales, comercio o turismo o en gobierno.

Hoy parte de mi actividad es dar asesoría a mis clientes porque como me he involucrado en tantos tipos de empresas tengo un panorama y una visión que les interesa más allá de lo numérico, por cierto, lo que necesitamos de las matemáticas es el pensamiento lógico matemático, lo que nos ayuda a resolver problemas.

Puedes ejercer por tu cuenta, no necesariamente tienes que ser empleado. No porque esto sea la piedra filosofal pero es una opción (el que es su propio jefe tiene un jefe complicado, siempre tiene la culpa y siempre te echa la culpa).

Es una profesión que se puede ejercer en varios países, las normas se están igualando y eso da grandes oportunidades, lo veo a hora que voy a Estados Unidos o que trato con españoles o con argentinos. Lo importante será que sepas el idioma y luego que aprendas de su cultura, de lo contrario aunque seas un experto te va a costar trabajo trabajar con ellos bajo el argumento de que “así es en México”, eso ya no se vale. Existen muchos despachos internacionales que tienen como base de su servicio a los contadores.

La contaduría puede ser la base de otras profesiones, puedes estudiar una maestría en administración (MBA), en finanzas, en impuestos, en contabilidad, en auditoría, en coaching, en procesos, en sistemas, en contabilidad gubernamental, en costos y en muchas otras cosas que tienen relación. Muchos son primero contadores y luego abogados, para litigar sobre temas de impuestos y administrativos.

Algo importante sobre la contaduría es que está de la mano de la evolución de los negocios, yo no hice cuentas en computadora hace 28 años cuando estudiaba, ahora ya no hago contabilidades a mano.

Dos últimas cosas:

Primero lo que veo en ti, un análisis desde los ojos de papá pero que trata de verte objetivamente (a ver si se puede):

Eres carismático, te relacionas con facilidad tras tu apariencia reservada, caes bien porque eres amable, eso ayuda en las relaciones.

Eres líder en tus grupos, te siguen y eres generoso (sólo me haces Bullying a mí), eso ayuda para trabajar en grupo.

Eres terco, lo que es muy bueno, desde el “¡an gan gas, an gan gas!” hasta hoy con la música y el ejercicio (disciplinado). Por cierto eres muy buen guitarrista y si entras a una universidad que tenga talleres de guitarra puedes crecer más.

Te veo como un gran soñador (coches, motos, guitarras) eso es la base de la visión que ayuda a encontrar soluciones y nuevas formas de hace las cosas.

Tienes que desarrollar un poco más la resistencia glutea (para sentarte a estudiar) pero creo que en la universidad no te va a quedar de otra).

Segundo, la vida universitaria es muy divertida para el que se compromete y se concentra, es una época para vivir intensamente todo, para estudiar con pasión las bases de la profesión en la que te convertirás en un experto si te esfuerzas (necesitas invertirle por lo menos 10,000 horas), es una época para hacer deporte, para conocer gente, para hacer relaciones de por vida, para participar y para ser activo.

Es una aventura. Vívela. Te va a ir bien.

Te ama,

Papá

Gustavo Rosas Goiz
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Lo mío es contar, por eso cuento lo que se cuenta.
Lo que sé: cuenta.
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2 thoughts on “Armonía (para Gus) 2a. Parte”

  1. Felicidades, me encanto su artículo 1a y 2da. parte, y la copa de vino no fue necesaria. No me canso de admirarlo, con usted aprendo mucho.

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