Leí hace unos días un artículo acerca de la ansiedad, en la que por cierto tengo mis horas de vuelo, el artículo la definía como “la preocupación desmedida sobre aquello que todavía no ocurre y que no se sabe si ocurrirá”, recordé entonces que es como lo que Covey llama “vivir en el círculo de preocupación”, esto es concentrarnos en todo aquello que no podemos controlar, pero que nos agobia porque lo sentimos como el gran fantasma que aparecerá de pronto, es querer controlar actitudes o reacciones que “probablemente” tendrán los demás, es no poder disfrutar del descanso o arruinarlo viviendo con anticipación en el siguiente día de trabajo, que todavía no llega, es reclamarle a los demás por algo que hicieron, sin que se esté todavía seguro de las consecuencias. Es vivir dos o más veces el día malo, cuando de todas esas veces sólo uno es el día real, los demás son días que controla la ansiedad.

Tal parece que todo nos invita a vivir en el futuro, pero eso es como estar en un sueño en donde caminamos sobre arenas movedizas y nos hundimos más y más sin poder hacer nada. El problema de vivir así es que se consume el presente, se gastan las energías y se desperdician las posibilidades sobre las que sí podemos actuar.

Recordé otro artículo que leí y que dice que para contrarrestar las dificultades en la vida, que nos causan ansiedad, debemos hacer las 7 cosas que sí podemos controlar, dije bien, “hacer”, actuar, que no es lo mismo que pensar ni suponer, o como dice Covey “vivir en el círculo de influencia”, esas cosas que podemos hacer son:

  1. Respirar, para hacernos conscientes de este momento, de la vida que llevamos dentro, para estar “presentes en el presente” como dijo San Agustín.
  2. Auto felicitarnos en lugar de auto criticarnos.
  3. Agradecer, para concentrarnos en lo bueno y lo esperanzador.
  4. Mejorar nuestra expresión corporal, el simple hecho de levantar la cara y sonreír nos ayuda a buscar alternativas.
  5. Perseguir la salud física y mental, el ejercicio y las actividades que reconfortan (como completar tareas pendientes, meditar, rezar o platicar con amigos positivos) nos fortalecen y nos ayudan a avanzar.
  6. Alimentarnos correctamente, nos guste o no, muchos de los malestares y de las crisis personales provienen de la carencia o del abuso de las sustancias que componen nuestros alimentos.
  7. Dormir, ya que no hay nada como una noche de sueño reparador, dormir bien es determinante en nuestra concentración.

 

Lo que hacemos hoy es lo que determina nuestro futuro. La ansiedad no es algo que hacemos sino un proceso de nuestra conducta y de nuestra mente que nos controla, nos paraliza y nos consume. La ansiedad nos destruye porque nos deja inactivos a merced de lo incontrolable.

Como en todo lo que nos causa bienestar requerimos esfuerzo, necesitamos dar el primer paso, pedir apoyo de los demás para no abandonar lo iniciado y tener fe en que Dios nos ayuda cuando nos ayudamos.

Estoy vivo, este hecho marca la diferencia. No puedo controlarlo todo, de hecho no controlo casi nada, este es el gran problema. Trabajar sobre aquello que sí puedo controlar es lo que me hace avanzar, ahí es en donde debo concentrarme, ahí está la esperanza.

Ánimo, haz lo que tienes a tu alcance.

Gustavo Rosas Goiz
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2 thoughts on “El círculo de influencia”

  1. Felicitaciones por este articulo, estas 7 cosas que podemos controlar, veo que son básicas y que aplicarlas son de vital importancia. Si me lo permites compartiré tu articulo para que llegue a mas gente a la que seguramente le gustara aplicarlo.

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