{"id":4066,"date":"2018-06-11T18:49:15","date_gmt":"2018-06-11T23:49:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.c2.org.mx\/?p=4066"},"modified":"2018-06-11T18:49:15","modified_gmt":"2018-06-11T23:49:15","slug":"decretar-la-expropiacion-del-futbol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.c2.org.mx\/?p=4066","title":{"rendered":"Decretar la expropiaci\u00f3n del f\u00fatbol"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><strong>Dr. Silvino Vergara Nava<\/strong><\/p>\n<p>\u201cEl juego se ha convertido en espect\u00e1culo\u2026<\/p>\n<p>y el espect\u00e1culo se ha convertido en uno de los<\/p>\n<p>negocios m\u00e1s lucrativos del mundo, que no<\/p>\n<p>se organiza para jugar sino para impedir<\/p>\n<p>que se juegue\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><strong>Eduardo Galeano<\/strong><\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estos momentos son ideales para poner en la mesa la necesidad de expropiar el f\u00fatbol. Ahora que estamos a d\u00edas de iniciar un mundial m\u00e1s, ahora que le corresponde organizar a Rusia el juego m\u00e1s visto en el planeta es el momento ideal para replantear el camino del f\u00fatbol \u2014pero, principalmente, el de la humanidad\u2014. Es muy claro que lo que le est\u00e1 sucediendo al f\u00fatbol tambi\u00e9n le est\u00e1 sucediendo a esta humanidad del siglo XXI y, por ello, es necesario decretar la expropiaci\u00f3n del f\u00fatbol y arrebat\u00e1rselo a dos entidades que se han vuelto una, pues se han fusionado para desviar los caminos del f\u00fatbol: <em>la<\/em> <em>tecnolog\u00eda<\/em> y <em>el<\/em> <em>poder econ\u00f3mico mundial<\/em>, que han hecho del f\u00fatbol lo mismo que con nuestra humanidad.<\/p>\n<p>Expropiar el f\u00fatbol de la tecnolog\u00eda, porque \u00e9sta ha acabado con la propia naturaleza del juego, como bien lo sostiene el escritor uruguayo Eduardo Galeano: \u201cLa tecnolog\u00eda del deporte profesional ha ido imponiendo un f\u00fatbol de pura velocidad y mucha fuerza, que renuncia a la alegr\u00eda, atrofia la fantas\u00eda y proh\u00edbe la osad\u00eda\u201d (Galeano, Eduardo. <em>El f\u00fatbol a sol y sombra<\/em>. Buenos Aires: Siglo XXI, 2010). Por eso es que las ligas de f\u00fatbol actuales en el mundo son ligas \u201cde los sistemas\u201d, como lo denomina Jorge Valdano: \u201cEsta liga de los sistemas no hace m\u00e1s que profundizar la tendencia geom\u00e9trica, previsible y conservadora del f\u00fatbol\u201d (Valdano, Jorge. <em>El miedo esc\u00e9nico y otras hierbas<\/em>. Madrid: Punto de lectura, 2002). Por eso hoy observamos partidos de f\u00fatbol tan malos con los marcadores finales de cero a cero o de uno a cero.<\/p>\n<p>Y son la misma ciencia y la tecnolog\u00eda las que nos han influido ese af\u00e1n de hacer ciencia de todo, teor\u00edas de todo, como si lo art\u00edstico, lo intuitivo no contara. Por eso es que llegamos a los extremos de poner de entrenadores a licenciados en deportes, maestros en f\u00fatbol, y doctores en la teor\u00eda de la pelota, que nunca jugaron verdaderamente f\u00fatbol y que ahora son los actuales directores t\u00e9cnicos, directores deportivos, etc., como es el penoso caso de la direcci\u00f3n t\u00e9cnica de la selecci\u00f3n mexicana que competir\u00e1 en el mundial de Rusia; de lo que el propio argentino Jorge Valdano narra una experiencia que tuvo con un director t\u00e9cnico en sus tiempos de futbolista: \u201cten\u00eda lenguaje, pero no ten\u00eda ideas. Peor a\u00fan, ten\u00eda malas ideas. Era un hombre le\u00eddo que sab\u00eda mucho de f\u00fatbol, pero que administraba mal sus conocimientos\u201d (Valdano, Jorge. <em>El miedo esc\u00e9nico y otras hierbas<\/em>. Madrid: Punto de lectura, 2002). Pareciera, para los directivos mexicanos que decidieron por ese \u201cestratega\u201d, que no fue suficiente la experiencia del desastre que hizo el colombiano con la franja poblana cuando dirigi\u00f3 al equipo \u201crebelde\u201d, como nombr\u00f3 Eduardo Galeano a nuestra deteriorada Puebla de la Franja en los tiempos de Maurer y compa\u00f1\u00eda, que fue vapuleada por la \u201ctelecrac\u00eda\u201d (Galeano, Eduardo. <em>El f\u00fatbol a sol y sombra<\/em>. Buenos Aires: Siglo XXI, 2010).<\/p>\n<p>La expropiaci\u00f3n debe ser extensiva al poder econ\u00f3mico mundial: ese al que no se le visualiza su cabeza, del que no se conoce el rostro de los due\u00f1os en las grandes corporaciones \u2014iniciando con la FIFA, que, como organismo mundial privado, ha vendido el f\u00fatbol al mejor postor\u2014. Por ello, el aficionado de a pie no conoce qui\u00e9n subsidia los gastos, por ejemplo los de la selecci\u00f3n que se dice \u201cnacional\u201d; menos a\u00fan se sabe qui\u00e9n es el accionista mayoritario del Real Madrid, del Arsenal, etc.; y, sin ir tan lejos, desconocemos qui\u00e9nes son los verdaderos due\u00f1os de nuestros equipos \u201cde primera divisi\u00f3n\u201d de la ciudad: la querida Puebla de la Franja y los noveles Lobos de la BUAP \u2014de paso de estos lobos, vale decir que son un ejemplo claro de quien se saca la rifa del \u201ctigre\u201d, al haber ascendido a primera divisi\u00f3n, convirti\u00e9ndose en un equipo \u201cdel resto del mundo\u201d ya que no cuenta con jugadores universitarios y por ende careci\u00f3 de identidad\u2014.<\/p>\n<p>Para los versados en econom\u00eda y finanzas se les podr\u00e1 explicar que los propietarios actuales de los equipos de f\u00fatbol son una conformaci\u00f3n de un fideicomiso, que administra una instituci\u00f3n bancaria y que cuenta con fideicomitentes y fideicomisarios, pero para el que entienda queda con la misma interrogante.<\/p>\n<p>Ese fantasma econ\u00f3mico, propietario actual del bal\u00f3n, es el que dispone de lo m\u00e1s sagrado que tiene este juego: nosotros, los aficionados, los m\u00e1s afectados por lo que ha sucedido con el f\u00fatbol actual. Esto es as\u00ed, porque, en primer t\u00e9rmino, se han deroga los partidos dominicales. \u00bfQu\u00e9 partido verdaderamente trascendental se juega en domingo mundialmente?, cuando por el contrario, todos los escritores de f\u00fatbol lo asocian con el juego \u201cdominical\u201d; hasta el propio profesor italiano Umberto Eco, que cuenta con un extraordinario trabajo titulado <em>C\u00f3mo hacer una tesis<\/em>, habla de la importancia del juego dominical y de las consecuencias de una ocupaci\u00f3n por manifestantes de ese recinto: \u201cse puede ocupar la catedral, [\u2026] se puede ocupar la sede central de un partido pol\u00edtico [\u2026] Pero si alguien ocupara un estadio, aparte de la reacci\u00f3n inmediata que esto provocar\u00eda, nadie ser\u00eda solidario; la iglesia, la izquierda, la derecha, el Estado, la magistratura, los chinos, la liga por los divorcios y los anarcosindicalistas, todos pondr\u00edan al criminal en la picota\u201d (Citado por Trifonas, Peter Pericles. <em>Umberto Eco y el f\u00fatbol<\/em>. Madrid: Gedisa, 2004). Pues bien, pareciera que se ha dejado el domingo, ya no para acudir al f\u00fatbol \u2014pero tampoco para las reuniones familiares, bodas, bautizos\u2014, sino para lo m\u00e1s sagrado de la econom\u00eda; el domingo es hoy un d\u00eda completo para el consumo en esos recintos sacrosantos que se llaman supermercados y centros comerciales.<\/p>\n<p>Este mismo espectro econ\u00f3mico decide en cada equipo de f\u00fatbol qu\u00e9 color porta la camiseta para esa temporada, los cambios de las propias camisetas. Y este cambio en los horarios dominicales abona a que se vaya perdiendo identidad con el equipo; algo extra\u00f1amente similar a lo que est\u00e1 sucediendo con la p\u00e9rdida de las costumbres nacionales y es, desde luego, todo lo contrario a lo que dicta el escritor mexicano Juan Villoro respecto a lo que sucede cuando, desde ni\u00f1os, se escoge un equipo de f\u00fatbol: \u201cElegir un equipo es una forma de elegir c\u00f3mo transcurren los domingos. Unos optan por una escuadra de s\u00f3lido arraigo familiar, otros se inclinan con el claro sentido de la conveniencia por el equipo campe\u00f3n de turno [\u2026] el hincha nace al modo ateniense determinado por la ciudad\u201d (Villoro, Juan. <em>Dios es redondo<\/em>. Ciudad de M\u00e9xico: Planeta, 2006). Ese mismo poder econ\u00f3mico sin cabeza es el que decide qu\u00e9 jugador insignia del equipo se va y qu\u00e9 jugadores indiferentes con el equipo y con la ciudad llegan a cobrar sus quincenas y, si da tiempo, jugar f\u00fatbol. Cita el maestro Juan Villoro: \u201cNada resulta tan doloroso como la partida a otro club de ese consentido de la gloria que parec\u00eda condensar en sus pechos los sue\u00f1os de la colectividad\u201d. Todo esto son simples muestras de la necesidad de emitir un decreto expropiatorio en contra de la tecnolog\u00eda y del poder econ\u00f3mico para salvar al f\u00fatbol y, de paso, otro decreto contra ellos mismos para salvar a la humanidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Dr. Silvino Vergara Nava \u201cEl juego se ha convertido en espect\u00e1culo\u2026 y el espect\u00e1culo se ha convertido en uno de los negocios m\u00e1s lucrativos del mundo, que no se organiza para jugar sino para impedir que se juegue\u201d &nbsp; Eduardo Galeano &nbsp; Estos momentos son ideales para poner en la mesa la necesidad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":4067,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[420,4,418],"tags":[],"class_list":["post-4066","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-silvino-vergara","category-tecnologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.c2.org.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4066","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.c2.org.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.c2.org.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.c2.org.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.c2.org.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4066"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.c2.org.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4066\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4068,"href":"https:\/\/www.c2.org.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4066\/revisions\/4068"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.c2.org.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4067"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.c2.org.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4066"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.c2.org.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4066"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.c2.org.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4066"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}